• A diferencia del neoliberalismo, la recuperación de los trabajos por el Estado permite ejecutar obras con personal y maquinaria propia
  • El esquema reduce entre 30 y 40% los costos y acelerar la atención de carreteras y vialidades


Ciudad de México. -La estrategia implementada por el Gobierno de Puebla para fortalecer su capacidad de ejecución de obra pública con maquinaria propia, fue reconocida públicamente por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien colocó a la entidad como uno de los principales ejemplos nacionales del nuevo esquema de "trabajos por administración", un modelo que busca reducir la dependencia de empresas contratistas para realizar labores de pavimentación, bacheo y rehabilitación de carreteras.

Durante la Mañanera del Pueblo de este jueves 25 de junio, la titular del Ejecutivo federal explicó que la ceación de este modelo responde a un cambio de visión sobre la forma en que el Estado debe ejecutar parte de la obra pública. Marcando con ello una diferencia con los gobiernos neoliberales del pasado, cuando prácticamente todas las actividades de infraestructura fueron transferidas a empresas privadas mediante licitaciones, incluso aquellas que podían ser realizadas por las propias dependencias gubernamentales.

"Lo que recuperamos son los trabajos por administración. En todo el periodo neoliberal lo que ocurrió fue el contratismo al extremo en todas las áreas de los gobiernos, estatales, municipales y federal; es decir, que ya nada lo hacían los propios trabajadores de las instituciones, sino que todo se licitaba, todo se contrataba y lo hacían empresas", expresó la mandataria.

Sheinbaum explicó que la nueva estrategia de atención y realización de obras, comenzó a implementarse desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y que ahora busca consolidarse en los gobiernos estatales, principalmente en los encabezados por la Cuarta Transformación.

La presidenta precisó que existen proyectos de gran complejidad que necesariamente deben ser desarrollados por empresas constructoras especializadas; sin embargo, sostuvo que actividades como la pavimentación y el bacheo pueden ejecutarse con personal técnico del propio gobierno siempre que existan los equipos adecuados.

Bajo ese esquema —explicó— el gasto público se reduce considerablemente porque la inversión se concentra en la compra del asfalto, el mantenimiento de la maquinaria y la operación del personal institucional, además de aprovechar el reciclaje del material recuperado mediante procesos de fresado.

"Entonces es con los propios trabajadores de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes; solamente se compra el asfalto y, en algunos casos, se recicla el que se recupera del fresado. Eso hace que los trabajos sean alrededor del 30 por ciento, y a veces hasta el 40 por ciento, más económicos", afirmó.

Como parte de esa explicación, la presidenta recordó que el Gobierno de México adquirió el año pasado 20 trenes de repavimentación, integrados por distintos equipos especializados que permiten ejecutar de manera integral los trabajos de rehabilitación de carreteras. Dicho modelo, señaló, fue resultado de la experiencia obtenida en la reparación de los caminos afectados por el tránsito de maquinaria pesada durante la construcción del Tren Maya, donde la Secretaría de la Defensa Nacional participó directamente en la reconstrucción de la infraestructura.

La forma de trabajo del gobierno federal comenzó posteriormente a replicarse en diversas entidades del país. Fue en ese contexto en el que Claudia Sheinbaum hizo una mención específica al caso poblano.

"En Puebla, por ejemplo, el gobernador Armenta compró trenes de repavimentación y está apoyando a los municipios para repavimentar, además de repavimentar carreteras estatales", expresó la mandataria, al señalar que otras administraciones locales también decidieron recuperar los llamados trabajos por administración después de conocer los resultados obtenidos por la Federación.

Recupera Estado la obra pública

Apenas el 10 de junio, durante la visita a Puebla por parte del gerente de Responsabilidad Social de Petróleos Mexicanos (Pemex), César Raúl Ojeda Zubieta, se informó que la petrolera entregará un nuevo módulo de maquinaria que permitirá alcanzar un total de 15 trenes de pavimentación operando en territorio poblano.

La administración encabezada por Alejandro Armenta también informó que el parque estatal de maquinaria pasó de apenas dos equipos que se recibieron al inicio del gobierno a 277 unidades distribuidas en 16 módulos regionales, con el propósito de atender de manera simultánea obras de rehabilitación carretera, pavimentación urbana y conservación de vialidades en distintas regiones del estado.

De acuerdo con el gobernador, el fortalecimiento de la infraestructura operativa permitirá intervenir este año 24 carreteras estatales en zonas como Ajalpan, Eloxochitlán, Teziutlán, Xicotepec, Zacapoaxtla y Cuetzalan, además de ejecutar uno de los programas de rehabilitación urbana más amplios de los últimos años en la zona metropolitana, donde se proyecta la mejora de aproximadamente 10 mil calles mediante la aplicación de 18 mil 800 toneladas de carpeta asfáltica.

A ello se suma el respaldo logístico de Pemex para obras concluidas en diversos municipios, además de patrullas, combustible y seis mil toneladas de AC-20 —insumo indispensable para los trabajos de pavimentación—.

Según datos del Gobierno del Estado, estas acciones ya permitieron rehabilitar 33 vialidades en 46 municipios, con una cobertura de 146 kilómetros, equivalentes a cerca de cinco mil calles, en beneficio de alrededor de 1.9 millones de habitantes.

En ese contexto, Puebla se convierte en uno de los primeros estados en adoptar de manera amplia este modelo nacional. La apuesta no sólo implica incrementar el número de obras ejecutadas con recursos propios, sino también reducir tiempos de respuesta, disminuir costos de operación y fortalecer la capacidad institucional para atender la demanda creciente de pavimentación y mantenimiento carretero sin depender exclusivamente de procesos de licitación y contratación externa, un cambio de paradigma que la propia Presidenta identificó como una ruptura con el modelo que predominó durante el periodo neoliberal.